Festiva tradición mestiza que comienza en las calles y plazas cada 28 de diciembre y se extiende hasta el 6 de enero, principalmente en las ciudades de Quito, Ambato y otras de la serranía ecuatoriana, donde el sabor predominante se funde con la bulliciosa alegría de los copleros disfrazados.
Payasos y sus esquineras lecciones, capariches y sus pícaras sentencias, viudas, carishinas, monos y chagras pintorescos, lucen con ostento sus improvisadas galas, mientras llegan las comparsas, corsos de flores y devotas romerías, al amparo de pródigos priostes, que celebran con petardos, vacas locas y castillos, al compás de las bandas pueblerinas, afirmando su mestiza identidad.
Fuente: Ballet Folklórico de Ecuador de Luis Beltrán